El exfuncionario de la Asamblea Nacional de Venezuela y actual residente en Vigo, Pedro Contreras, ha analizado con detalle la vertiginosa situación que atraviesa su país natal tras la "extracción quirúrgica" de Nicolás Maduro y Cilia Flores el pasado 3 de enero de 2026. En una entrevista concedida a COPE a las puertas del consulado venezolano en la ciudad olívica, Pedro Contreras describió el sentimiento de incertidumbre y alegría que embarga a la diáspora en Galicia ante lo que considera el primer paso de un proceso complejo y todavía cargado de interrogantes. Según los hechos relatados, la operación fue ejecutada por la unidad de élite Delta Force del Ejército de los Estados Unidos, una acción que Contreras justifica debido a que la cúpula chavista decidió clausurar cualquier salida negociada tras su derrota electoral en 2024. En aquellos comicios, Edmundo González Urrutia obtuvo el 67% de los votos frente al 30% de Maduro, una victoria contundente que el régimen se negó a reconocer sistemáticamente, incluso ante el despliegue militar estadounidense en el Caribe. Además, recordó que sobre Maduro pesan acusaciones de la Corte de Nueva York desde 2020 por ser presuntamente el jefe del Cártel de los Soles, organización vinculada al narcotráfico que ha generado situaciones de peligro internacional. Respecto al panorama político inmediato, el exfuncionario advirtió que la transición actual se encuentra "bajo tutela" de los Estados Unidos para evitar un vacío de poder. En este escenario, describió la figura de Delcy Rodríguez no como una gobernante con poder real, sino como una administradora bajo coerción que carece de legitimidad popular y actúa como un instrumento burocrático para la entrega progresiva del mando. Pedro enfatizó que el final del chavismo no está siendo un evento épico, sino un proceso "humillante" para una cúpula que quedó expuesta tras décadas de control autocrático mediante el uso de fuerzas represivas y colectivos paramilitares. A pesar de la tensión, el entrevistado descartó la posibilidad de un conflicto civil armado, argumentando que la sociedad civil venezolana no posee armas, mientras que los únicos grupos con capacidad bélica son los colectivos organizados por el régimen para humillar y contener las protestas ciudadanas. Para Pedro, la verdadera "hoja de ruta" hacia la democracia debe ser liderada por María Corina Machado y Edmundo González, enfocándose en la reconstrucción del país con apoyo internacional. El plan de transición que defiende Pedro Contreras incluye medidas drásticas para restaurar la institucionalidad, comenzando por la liberación de casi mil presos políticos y la convocatoria de elecciones legislativas seguidas de presidenciales, con la supervisión de organismos como la OEA, la ONU y la Unión Europea. Asimismo, subrayó la necesidad imperativa de recuperar la soberanía estatal mediante la expulsión de agentes extranjeros de Cuba, China, Rusia e Irán, así como el desmantelamiento de grupos criminales como el Tren de Aragua y guerrillas como las FARC y el ELN. Finalmente, el venezolano residente en Vigo hizo un llamamiento a los cuatro millones de compatriotas en el exterior para que se movilicen y exijan la actualización del Registro Electoral, garantizando así su derecho al voto en el futuro cercano. La meta última, según Pedro Contreras, es el retorno de los exiliados y la plena libertad de expresión en una nación que debe volver a regirse por una Constitución consensuada y respetada por todos los aliados democráticos. Para comprender mejor este proceso, podríamos decir que la extracción de la cúpula ha sido como retirar la pieza principal de un motor averiado; aunque el componente defectuoso ya no está, el vehículo aún requiere de una reconstrucción integral y de un nuevo sistema de dirección para volver a ponerse en marcha de forma segura.