Beatriz Crespo, doctora en medicina y alto rendimiento: «Hay una forma de cuidarte que no nace del castigo: los microhábitos saludables»

Enero simboliza una nueva oportunidad para empezar de nuevo, reorganizar prioridades y recuperar el equilibrio tras el desenfreno de las fiestas navideñas. No son pocos los que aprovechan que comienza el año para marcarse nuevos propósitos. Y no es nada nuevo, de hecho es bastante obvio, pero los expertos no se cansan de repetir que el éxito de ellos depende, sobre todo, de que esos objetivos que nos marquemos sean abarcables. Que no hablamos de ponernos hiper optimistas como esos mensajes positivos de las tazas donde tomamos el café de la mañana. Los psicológos proponen la técnica 'smart', esto es, que cualquier objetivo que nos planteemos debe ser específico, medible, alcanzable, relevante para quien se lo plantea, y con un límite temporal. ¿Es posible crear hábitos saludables con éxito y, sobre todo, mantenerlos en el tiempo y sin esfuerzo, con el ritmo actual de vida que llevamos? Beatriz Crespo , doctora en Medicina y Alto Rendimiento Deportivo, que se ha convertido en referente internacional en microhábitos saludables, sostiene en el libro 'Microhábitos Saludables' , publicado por Penguin Random House, que «la clave no es empezar fuerte el año, sino empezar fácil». La propuesta de la experta, cuyo nombre figura entre los de las Top 100 mujeres líderes de España y Top 100 Líderes más disruptivos e innovadores, se basa en acciones de menos de dos minutos respaldadas por evidencia científica que permiten compensar excesos, mejorar la alimentación, reducir la inflamación, recuperar energía y dormir mejor sin transformar completamente el estilo de vida. Es decir, mejorar nuestros hábitos de vida mediante actos que sean lo suficientemente fáciles y accesibles como para que nuestra mente no ofrezca resistencia. «Los logros no dependen de grandes hazañas, sino de instrucciones claras, pequeñas y repetidas que le damos al cerebro», reflexionó la experta en el último WeLife Festival, el mayor encuentro de bienestar y sostenibilidad en España. «Los grandes cambios fallan porque saturan al cerebro. Los microhábitos en cambio son pequeños, son sostenibles y te dan la oportunidad de priorizarte de formas superdiversas», explica la experta en el citado libro, en el que destaca un aspecto revolucionario de su método: «Es la primera vez que probablemente escuchas que no hace falta repetir una acción para fijarla. Cuando te regalas un microhábito de 2 minutos , que ya ha demostrado previamente la ciencia sus efectos positivos, se activa tu dopamina, se refuerza la plasticidad de tu cerebro y genera cambios epigenéticos duraderos en la secuencia de ADN ». Tras más de 20 años dedicada a la medicina preventiva y al estudio del comportamiento humano, la divulgadora científica y creadora de contenido en plataformas digitales sostiene que «no somos lo que repetimos, sino lo que pensamos de nosotros mismos cada día. Los microhábitos saludables actúan justo ahí, permitiendo reprogramar la epigenética desde la coherencia , no desde el castigo». Entre esos pequeños gestos de vida saludable se encuentran dejar el pan para el final de la comida o enfriar el arroz para reducir la inflamación. Además, como es obvio, también se extienden al terreno de la actividad física en el día a día: sentarse en el suelo o bajar escaleras, más que subirlas, para estirar el músculo y generar tensión; practicar 10 contracciones de suelo pélvico (kegels) al día; o dejar de posponer la alarma del despertador para evitar comenzar un nuevo ciclo de sueño, que aumenta la fatiga. «No hacen falta dietas extremas en enero, ni apuntarse a correr maratones para cuidarse. La ciencia demuestra que son los gestos pequeños los que facilitan al cuerpo un mejor estado de salud», indica la doctora. Menos de dos minutos bastan para iniciar el año «a otro nivel de salud» sin resistencia física ni mental. «Los grandes cambios fallan por sobrecarga. No siempre estamos igual emocional y físicamente, por tanto hay que ser flexibles a la hora de marcarse una meta», explica la experta, advirtiendo que ocho de cada diez personas fracasan al emprender un nuevo hábito.