La rave ilegal de Nochevieja se disuelve hasta el próximo año: fin a siete días de música en el embalse del Cenajo

Durante seis días y seis noches, el sonido grave de los altavoces ha marcado el ritmo de un enclave natural que, hasta ahora, solo conocía el murmullo del agua y el silencio de la sierra. El entorno del embalse de El Cenajo, en el municipio albaceteño de Ferez, se ha convertido desde la noche del pasado 31 de diciembre en el escenario de una de las mayores raves celebradas en España en los últimos años. Una fiesta ilegal que ha reunido a miles de personas llegadas de distintos puntos de Europa y que concluyó en la tarde de este 6 de enero, tras una semana completa de música ininterrumpida. La denominada 'Big Fucking Party' ha apagado sus últimos escenarios después de mantener activa la celebración durante siete días consecutivos, coincidiendo con la entrada del año 2026. Según han informado fuentes de la Guardia Civil de Albacete, el cese definitivo de la música se produjo a lo largo de la tarde del martes, iniciándose a partir de ese momento el progresivo desalojo de los asistentes. No obstante, la retirada no ha sido inmediata. Durante la noche y hasta la mañana de este miércoles, alrededor de 200 personas, acompañadas por unos 150 vehículos, entre caravanas, furgonetas camperizadas y turismos, han permanecido aún en la zona, a la espera de abandonar el entorno del embalse de forma escalonada. Mientras tanto, las fuerzas de seguridad han mantenido activo un dispositivo especial de vigilancia para garantizar una salida ordenada y prevenir incidentes en los accesos. Atascos en el entorno El impacto de la concentración se ha dejado notar especialmente en la red viaria del entorno. Durante buena parte del martes, la carretera AB-408 ha permanecido prácticamente colapsada por el estacionamiento irregular de vehículos en sus márgenes, dificultando la circulación. Ya este miércoles, y conforme ha ido avanzando la retirada, la vía ha recuperado la normalidad, restableciéndose el tráfico sin incidencias reseñables. Este tipo de macrofiestas no son un fenómeno nuevo. Desde hace años, colectivos vinculados a la escena rave europea organizan encuentros similares en distintos puntos del territorio español, aprovechando zonas aisladas y de difícil control. Castilla-La Mancha ya fue escenario de una de estas celebraciones el pasado año, cuando la organización se instaló en los aledaños del aeropuerto de Ciudad Real, donde se congregaron en torno a 5.000 personas durante varios días. En esta ocasión, la provincia de Albacete fue el destino elegido. Sin embargo, la ubicación definitiva no se decidió desde el inicio. La caravana de vehículos intentó asentarse en un primer momento en el municipio de Torralba, donde la oposición vecinal derivó en situaciones de elevada tensión. La negativa de los residentes a permitir la celebración obligó a intervenir a distintas unidades de la Guardia Civil, que procedieron al desalojo de los participantes. Durante cerca de 24 horas, la caravana recorrió diferentes puntos de la provincia en busca de un emplazamiento adecuado. Finalmente, el entorno del embalse de El Cenajo fue el lugar elegido, comenzando la instalación de equipos y escenarios en...