La mascarilla deja de ser obligatoria en los centros sanitarios, así como a las residencias de gente mayor y de personas con discapacidad. Todo ello debido a la bajada de casos de gripe durante estas fiestas y de la evolución favorable de los ingresos hospitalarios. Después de que los contagios tocaran techo antes de Navidad con hasta 759 casos por cada 100.000 habitantes, la situación se ha estabilizado con casi 250 por cada 100.000 personas. La mascarilla pasó a ser obligatoria el 10 de diciembre a raíz de la avalancha de contagios. Ahora, la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, ha explicado que a partir de este mismo miércoles, el uso de la mascarilla ya no será obligatoria. Así lo ha decidido la Consellería de Salud. Aun así, la consejera insiste que hay que poner cordura, y que, a pesar de que ya no sea obligatoria, recomienda utilizarla si hace falta: "Continuamos recomendando su uso en aquellas personas que presenten síntomas y que estén dentro del ámbito sanitario o sociosanitario, especialmente las que tienen contacto con personas vulnerables", ha remarcado Paneque. Además, Paneque ha destacado que el uso de la mascarilla ha evidenciado con los datos que es una herramienta que da muy buenos resultados y que ha permitido que las cifras epidemiológicas de estas últimas semanas sean muy favorables.