Frío, nieve y escaparates rojos: así se viven las rebajas de enero en Iruña

Iruña ha amanecido esta mañana con la promesa de una nieve que iba a permanecer tras el día de Reyes y un frío que no ha dado tregua. Por eso, frente a muchos peatones que aceleraban el paso para llegar antes a su destino y entrar en calor, también hubo otros, una pequeña resistencia, que esperaron durante varios minutos con los termómetros bajo cero a la espera de que diera la hora, se levantaran las persianas y, por fin, se estrenaran las rebajas. Y ya sea por la calefacción de los interiores o por las ganas de encontrar las prendas y productos que llevan en sus listas de deseos durante meses, los clientes se abalanzaron sobre los establecimientos. De esta forma, la compra se convirtió en un refugio, una estrategia para comprar abrigos, bufandas y capas extra contra un invierno que no espera y, también, en la tradición de cada año con la que jóvenes, familias y parejas disfrutan del último día de vacaciones antes de volver a la normalidad y, de paso, se compran algún que otro caprichico.