El campo extremeño se prepara para una 'primavera caliente' ante los problemas estructurales que azotan al sector

A punto de cumplirse dos años de las grandes tractoradas que sacudieron España y Europa, la situación del campo sigue siendo crítica. Así lo ha advertido Antonio Ortiz, portavoz de la plataforma en defensa del campo extremeño, quien asegura que es "más que probable" que las movilizaciones regresen, ya que el movimiento surgido en 2024 "sigue vivo" y ahora está articulado como asociación. Ortiz ha resumido los problemas estructurales que ahogan al sector en cinco puntos clave que continúan sin resolverse. Estos son la falta de rentabilidad, el impacto del cambio climático, la escasez y mala gestión del agua, el exceso de burocracia y, de forma destacada, la competencia desleal de productos de terceros países. El acuerdo con Mercosur es, para Ortiz, un ejemplo de esta deslealtad, que define como una "moneda de cambio". "Una vez más se utiliza el sector primario para dar a cambio de nada", ha lamentado, criticando que se permita la entrada de productos de Sudamérica sin arancel a cambio de exportar coches, lo que "nos está poniendo a los pies de los caballos de nuevo". La mirada de los agricultores españoles se dirige a Francia, donde sus homólogos han comenzado a saltarse unilateralmente las normas europeas. "Es una medida llamativa, que probablemente aquí en España tengamos que hacer, por una simple cuestión de supervivencia", ha afirmado Ortiz, destacando la diferencia de trato por parte de las autoridades. Según el portavoz, mientras el gobierno francés es "permisivo y empático", en España la respuesta a las protestas es más dura: "a ellos no les gasean ni les pegan, como nos pegan a nosotros". Mientras tanto, ya se han producido pequeñas movilizaciones en lugares como Navalmoral de la Mata por la nueva PAC, lo que anticipa una nueva oleada de protestas. "Probablemente, tengamos una primavera un poco caliente de nuevo", ha concluido.