Rebajas de enero en la provincia de Pontevedra: El comercio local prevé una caída de ventas de hasta un 15%

El comercio local de la provincia de Pontevedra inicia oficialmente su campaña de rebajas de enero de 2026 con un sentimiento de cautela y unas previsiones que apuntan a una contracción en el volumen de negocio. Según los datos recabados a través de una encuesta realizada por la Federación Provincial de Comercio, los comerciantes estiman que el volumen de ventas sufrirá un descenso de entre el 5% y el 15% en comparación con el año anterior. Esta tendencia a la baja sitúa el gasto medio por persona en una horquilla de entre 200 y 220 euros, reflejando un escenario más complejo para el sector minorista tradicional en municipios como Vigo, Pontevedra o Vilagarcía. El poder adquisitivo, factor clave Los motivos detrás de estas perspectivas negativas son diversos, aunque los representantes del sector coinciden en señalar la pérdida del poder adquisitivo del consumidor como el factor principal. Iván Iglesias, presidente de la Federación Provincial de Comercio, advierte que los salarios no han crecido al mismo ritmo que la cesta de la compra, la vivienda o los impuestos, lo que limita la capacidad de gasto de las familias. A este condicionante económico se suma un cambio estructural en las prioridades de consumo, donde los ciudadanos optan por destinar sus ahorros hacia el ocio, la hostelería y los viajes en lugar de invertirlos en textil o calzado. Competencia con las grandes plataformas La competencia con las grandes superficies y el comercio electrónico también marca el desarrollo de esta campaña. Javier Barciela, presidente de Vigo Zona Centro, señala que mientras las grandes cadenas y las plataformas online mantienen descuentos constantes y utilizan estrategias de “gamificación” para atraer clientes, el comercio local debe buscar la “convivencia” más que la competición directa. En este sentido, la estrategia de los establecimientos de proximidad para contrarrestar la menor afluencia se basa en la especialización, la exclusividad del producto y un trato personalizado que las grandes plataformas no pueden replicar. A diferencia del modelo de fabricación constante de las grandes marcas, el pequeño comercio trabaja con campañas cerradas y productos de calidad difíciles de encontrar en otros canales. Un cierre navideño desigual Finalmente, el balance de la recién terminada campaña de Navidad ofrece una lectura agridulce que anticipa el comportamiento de las rebajas. Aunque la afluencia de turistas en ciudades como Vigo ha sido notable, los comerciantes distinguen entre el visitante de hotel, que realiza un gasto real en la ciudad, y el excursionista de una jornada, cuyo impacto económico es mucho menor. Además, los beneficios de este turismo se concentran mayoritariamente en las zonas céntricas, dejando a los barrios periféricos más dependientes del consumo local que, actualmente, se muestra más retraído ante el inicio del nuevo año. El sector afronta así unas semanas decisivas donde la fidelidad del cliente habitual y la diferenciación del producto serán las principales herramientas para mitigar la caída prevista en la facturación.