La biodiversidad resurge en la Ría de Avilés. Un proyecto de la Autoridad Portuaria de Avilés constata la presencia de 42 nuevas especies en el estuario en el último año. La clave han sido seis micro arrecifes artificiales instalados en las dársenas de San Agustín y San Juan para analizar la capacidad de regeneración del ecosistema marino. Los análisis revelan una sorprendente variedad de vida que indica la buena salud del entorno según la Autoridad Portuaria. Entre las especies detectadas se encuentran moluscos carnívoros como los nudibranquios, estrellas de mar, gusanos tubícolas y peces como los lábridos, además de una notable presencia de crustáceos. Alejandro Varas, jefe de Sostenibilidad de la Autoridad Portuaria, ha destacado el hallazgo de especies conocidas en Asturias: "Hemos encontrado también muchos crustáceos, tanto andaricas como ñoclas". Su presencia, junto a la de otros organismos, supone un incremento del 100% de la biodiversidad concluye la Autoridad Portuaria. El proyecto utiliza una solución de la compañía Ocean Ecostructures que consiste en paneles que replican un arrecife natural. "Son estructuras que favorecen, pues crean cavidades y huecos que facilitan la implantación del ecosistema", ha explicado Varas. Esta tecnología biomimética ha sido clave para atraer y sustentar a las nuevas comunidades marinas. La monitorización de los arrecifes se realiza con drones submarinos e Inteligencia Artificial, una tecnología que permite identificar las especies y medir parámetros como la biomasa o el CO₂ fijado. Los resultados han superado las expectativas y demuestran la viabilidad del proyecto para recuperar la vida marina en aguas portuarias. Desde la Autoridad Portuaria se muestran satisfechos, ya que la iniciativa confirma que la mejora de la calidad del agua es fundamental. "Comprobamos que, teniendo el espacio y las condiciones idóneas, es posible la regeneración del ecosistema", afirma Varas, quien concluye que "la naturaleza tiene mucha capacidad de regeneración". El proyecto continuará hasta junio de 2026 y servirá también como un detector temprano de nuevas especies o posibles especies invasoras.