Las tensiones en aguas caribeñas ascienden conforme transcurren los días, más aún tras la captura de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, y su mujer, Cilia Flores, el pasado fin de semana por órdenes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Tras esta operación y con el telón de fondo de los movimientos de militares norteamericanos en las costas del país latinoamericano, ahora la potencia mundial ha incautado un petrolero ruso que habría escapado a este bloqueo, ahora localizado en aguas de Islandia. Según ha recogido este miércoles la agencia Reuters, este buque, conocido como Bella-1, estaría siendo utilizado por el Kremlin para esquivar las sanciones al sector energético en Venezuela y rechazar los intentos de la Guardia Costera estadounidense de abordarlo tras una persecución que se extiende más de dos semanas y que declinó en su desvío por el Atlántico. Ahora, tras este periodo de búsqueda, ha sido interceptado por el Ejército de EEUU y la Guardia Costera. En las últimas horas, el Mando Sur de EEUU (SouthCom) vino avanzando su disposición de ayudar en las agencias gubernamentales frente a "buques sancionados y actores" que circulen en esta región. "Nuestros servicios marítimos están alerta, ágiles y preparados para rastrear buques de interés. Cuando llegue la llamada, estaremos ahí", ha señalado la división del Ejército de EEUU a través de redes sociales este miércoles. Noticia en ampliación