Jorge Morales, ingeniero industrial: "La bomba de calor es lo más recomendable. Un aparato que da aire acondicionado en verano y sirve para calentar en invierno es mucho más eficiente"

2026 ha comenzado con los termómetros registrando temperaturas bajo cero en gran parte de España. Con este pronóstico, el uso de la calefacción se vuelve imprescindible en los hogares españoles. La bajada de las temperaturas provoca que los sistemas de climatización funcionen durante más horas al día, un aumento de uso se traduce directamente en un mayor consumo de energía, ya sea de gas natural o de electricidad, lo que impacta de forma notable en la factura mensual de los hogares. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en 2024, un hogar español gastaba, de media, unos 640 euros al año en calefacción, una cifra que aumentaba en 2025. Con un precio que no deja de subir, los hogares buscan la forma más eficiente de calentar su casa, con el objetivo de reducir al máximo la factura. En cuanto a los sistemas de calefacción existentes, la principal diferencia la encontramos entre los que usan como fuente el gas y los que tiran de electricidad. El ingeniero industrial, Jorge Morales, ha explicado en COPE que lo más eficiente son las bombas de calor: "Si tenemos ese aparato que nos da aire acondicionado en verano y que también sirve para calentar la casa en invierno, es mucho más eficiente porque da más calor por cada kilovatio/hora de electricidad consumido". En este sentido, la OCU está de acuerdo, poniendo como método más barato el aire acondicionado, seguido de la aerotermia, la caldera de condensación de gas natural y la estufa de pellets. En esta lista, y con un precio más elevado, encontramos los acumuladores eléctricos, los radiadores eléctricos y la caldera de gasóleo. Desde la Organización de Consumidores y Usuarios han realizado una comparativa de lo que cuesta calentar un piso de 90 metros cuadrados al año en una zona fría de nuestro país, como puede ser Madrid o Albacete. En el primer puesto, como opción más económica, encontramos la bomba de calor, que permite calentar la casa en invierno y enfriarla en verano, lo que supone una inversión que se aprovecha durante más meses a lo largo del año. Además, destaca su eficiencia y es que, aunque el precio de la electricidad sea elevado, "su gasto en energía resulta muy económico". En este grupo encontramos la aerotermia, un sistema que funciona con bomba de calor aire-agua cada vez más común en viviendas de obra nueva. En el punto opuesto, como opción más cara, encontramos las calderas de gasóleo. "Aunque se prevé que vayan desapareciendo para conseguir los objetivos de neutralidad climática, es común encontrarlas en viviendas aisladas, con espacio y sin acceso a la red de gas".