Harto - Las nuevas decisiones tomadas en la empresa han hecho que el investigador decidiera marcharse y fundar su propia empreaa Yann LeCun decidió abandonar Meta tras más de una década como responsable de investigación en inteligencia artificial, una etapa marcada por una libertad poco común para explorar líneas de trabajo sin exigencias comerciales inmediatas. Su salida se produjo después de meses de fricciones con Mark Zuckerberg y de un cambio de rumbo en la compañía, que pasó de priorizar la investigación abierta a centrarse en productos capaces de competir en el mercado a corto plazo. LeCun había descrito sus primeros años en la empresa como un espacio sin restricciones presupuestarias ni objetivos de rentabilidad inmediata, pero esa situación dejó de existir cuando la carrera por los modelos conversacionales , con ChatGPT como gran referente, se aceleró. Uno de los movimientos que más alteró el equilibrio interno fue la creación de Superintelligence Labs , una división separada del laboratorio que dirigía LeCun. Al frente de ese nuevo proyecto se situó Alexandr Wang , fundador de Scale AI, tras una inversión de 14.000 millones de dólares que otorgó a Meta el 49% de la compañía. Con ese acuerdo, Wang pasó a liderar una estructura enfocada en modelos de lenguaje a gran escala y LeCun quedó obligado a reportar a un directivo mucho más joven , sin experiencia previa en el diseño de modelos propios. La decisión generó dudas internas sobre la coherencia organizativa y el reparto de poder. En paralelo, los modelos Llama se convirtieron en uno de los principales activos tecnológicos de Meta. LeCun aceptó desarrollarlos con la condición de que fueran de código abierto y de uso libre , una apuesta que atrajo a investigadores y desarrolladores por su potencia y accesibilidad. Sin embargo, la cuarta versión, lanzada en abril, fue recibida con críticas y quedó rápidamente superada por alternativas de la competencia. LeCun atribuyó ese resultado a la presión por acelerar plazos y optar por soluciones ya probadas en lugar de explorar enfoques nuevos. Ese desacuerdo se apoyaba en una diferencia de fondo. LeCun considera que los modelos de lenguaje tienen límites estructurales para alcanzar sistemas con capacidades similares a las humanas y defiende arquitecturas basadas en world models , entrenadas con datos físicos y no solo textuales. Zuckerberg mostró interés por esa línea, pero concentró recursos y talento en proyectos centrados en LLM, lo que dejó a LeCun en una posición cada vez más marginal dentro de la estrategia general. El mercado reaccionó con cautela a estos cambios. Tras anunciar un aumento del gasto en inteligencia artificial durante una presentación de resultados, las acciones de Meta cayeron más del 11% en una sola sesión. La información sobre la salida de LeCun provocó otro descenso cercano al 3%, reflejo de la inquietud de los inversores ante una reorganización costosa y todavía incierta. La empresa asumió así un mayor riesgo financiero en un contexto de competencia feroz. LeCun optó por iniciar una nueva etapa al margen de Meta con la creación de Advanced Machine Intelligence Labs , una startup centrada en world models que aspira a una valoración de 3.000 millones de dólares. Desde el cargo de presidente ejecutivo, busca recuperar un entorno de trabajo con autonomía investigadora , mientras el sector continúa elevando salarios y tensiones en una carrera que no muestra signos de desaceleración.