Las tiendas físicas extremeñas cuelgan oficialmente los carteles de las rebajas de invierno. Los comerciantes lo hacen un año más con expectativas y con ganas de sacar el stock. Al otro lado del mostrador, los clientes salen en busca de garantías y descuentos que merezcan la pena, con unas ventas que el sector textil prevé que aumenten alrededor del 4%.