Sadiq activa el mercado y la Real busca dos cesiones

La Real Sociedad ha pasado del bloqueo al movimiento en apenas unos días. El mercado de invierno, que hasta hace semanas se abordaba desde la contención —“no habrá incorporaciones salvo que salga algún futbolista”—, ha entrado en una nueva fase tras el cambio de entrenador y la salida inminente de Umar Sadiq. El delantero está muy cerca de cerrar su fichaje por el Valencia CF, una operación que desbloquea de forma directa la planificación deportiva del club txuri-urdin. Con ese escenario, la Real trabaja ya en dos refuerzos en forma de cesión: un delantero y un defensa central. No se trata de una búsqueda teórica ni de un radar a medio plazo, sino de una reacción inmediata a un nuevo contexto deportivo. El club entiende que necesita reforzar dos posiciones clave para competir desde ya y sostener el proyecto en este tramo decisivo de la temporada. La marcha de Sadiq supone mucho más que un movimiento individual. En la Real reconocen que su ciclo estaba agotado y que la salida permite liberar ficha, masa salarial y espacio deportivo. Hasta ahora, el delantero había servido internamente como ejemplo de mercado complejo y de negociaciones tensas, pero el escenario ha cambiado. La operación con el Valencia está avanzada y cuenta con el visto bueno de todas las partes. La Real no ha puesto obstáculos y asume que la salida es la mejor solución para el jugador y para el club. Ese movimiento activa automáticamente la siguiente fase del mercado: reforzar el equipo sin asumir riesgos estructurales. El cambio en el banquillo ha sido determinante. La planificación diseñada antes de Navidad ha quedado superada por la realidad deportiva. El nuevo cuerpo técnico ha revisado la plantilla y ha detectado dos carencias claras: colmillo arriba y jerarquía defensiva. Por eso, la Real ha decidido moverse en el mercado con una fórmula muy concreta: cesiones. El objetivo es incorporar futbolistas con impacto inmediato, experiencia y capacidad de adaptación rápida, sin comprometer el futuro económico del club ni hipotecar el mercado de verano. La búsqueda se centra en dos perfiles muy concretos. En ataque, la Real quiere un delantero móvil, intenso en la presión y capaz de atacar espacios, un futbolista que complemente lo que ya hay y que pueda rendir desde el primer día. En defensa, el objetivo es un central con experiencia y mando, capaz de ordenar la línea y aportar solidez en situaciones de exigencia. Ambas operaciones se plantean en forma de cesión, con fórmulas flexibles y coste controlado. El club prioriza la funcionalidad sobre el nombre y trabaja en mercados extranjeros, donde este tipo de oportunidades son más habituales en enero. En paralelo, la Real ha activado otra salida. Jon Karrikaburu se moverá en este mercado de invierno y el Racing de Santander aparece en primera línea para hacerse con el delantero. Sporting y Zaragoza no pueden igualar la propuesta económica del club cántabro y la voluntad del jugador es clara. Desde Zubieta asumen que no hay sitio ahora mismo para Karrikaburu y que la prioridad es competir, no esperar. El propio director deportivo del Racing, Chema Aragón, ha reconocido públicamente el contacto directo y el deseo del futbolista de recalar en Santander, una exposición poco habitual que acelera los tiempos y obliga a la Real a mover ficha. La salida de Karrikaburu no desbloquea fichajes por sí sola, pero sí ordena la rotación ofensiva y encaja con la idea de que los jóvenes necesitan minutos reales para crecer. La Real insiste en que no ha cambiado su filosofía, pero sí sus urgencias. El club no entrará en subastas ni asumirá fichajes estructurales en enero, pero entiende que no puede dejar solo al nuevo entrenador. Por eso, el mercado se aborda ahora desde una lógica de corrección: salir de situaciones agotadas y reforzarse con soluciones temporales y controladas. La sensación en Anoeta es que el mercado de invierno ya no se juega en silencio. Las salidas están sobre la mesa, los compradores se exponen y la Real responde con decisiones que buscan estabilidad inmediata y margen a medio plazo.