Don Honorio Riesgo, el triunfo de la paciencia

Uno piensa en el éxito, la prosperidad o en volverse gigante, pero generalmente, más en los tiempos que corren, se pretende que sea de forma inmediata. No fue el caso de don Honorio Riesgo, que de aprendiz de carnicero llegó a presidente de las Cortes, en ese tiempo en el que el mérito sumaba y no restaba, como viene siendo hoy en día. Madrid no regala nada, aunque permite que uno se quede con todo lo que ha podido aguantar. Honorio llegó siendo apenas un niño de diez años. Tenía los bolsillos vacíos y la cabeza llena de esa mezcla peligrosa de hambre y paciencia que traen los de Norteña. Nacido en Leiriella, Valdés ( Asturias ), el 18 de... Ver Más