Un radar cazó un Ferrari Testarrosa a 137 kilómetros por hora y la multa fue de 250.000 euros, el límite de velocidad máxima era de 80 kilómetros por hora"

Alfonso García, colaborador experto, comparte los récords del Guinness que ilustran la evolución de los controles viales y sus consecuencias económicas. Ideal para conductores habituales, esta reseña invita a reflexionar sobre seguridad y equidad en las carreteras. Conducir mucho tiempo hace que cualquier detalle se note dentro del habitáculo: el ruido, la comodidad… y, por supuesto, los radares. Así lo introducía El Pulpo al abrir un debate que preocupa a miles de conductores: cómo están cambiando las sanciones por exceso de velocidad y hasta dónde pueden llegar las multas en algunos países. El tema no es menor. Para quienes pasan muchas horas en la carretera, la sensación de que los controles son cada vez más estrictos es constante. Y si bien en España las sanciones tienen límites claros, en otros países europeos el castigo puede alcanzar cifras difíciles de imaginar. Durante la conversación, El Pulpo pregunta a Alfonso García por la multa más alta jamás impuesta por exceso de velocidad según el Libro Guinness de los Récords. La respuesta responde: el récord sigue vigente y se remonta al año 2010, en Suiza. Un radar suizo captó a un conductor circulando a 137 kilómetros por hora en un tramo limitado a 80. Hasta ahí, un exceso grave, pero no extraordinario. El detalle que marcó la diferencia fue el vehículo, un Ferrari rojo, y, sobre todo, la situación económica del infractor. En Suiza, las sanciones por exceso de velocidad no se calculan con una cifra fija, sino en función de la renta y el patrimonio del conductor. En este caso, el propietario del Ferrari contaba con un patrimonio superior a los 19 millones de euros. El resultado: una multa cercana a los 250.000 euros, la más alta registrada oficialmente. Además, como explica Alfonso García, no era la primera vez que este conductor era sancionado por exceso de velocidad, un factor que también influyó en la cuantía final. Y si Suiza impresiona, Finlandia no se queda atrás. En este país, considerado el más severo del mundo en materia de tráfico, un empresario fue sancionado con más de 120.000 euros y la retirada del carné durante diez días por circular a 82 km/h en una zona limitada a 50. Como concluye 'El Pulpo' con asombro, estas cifras muestran que, en algunos lugares, pisar de más el acelerador puede salir verdaderamente caro