El tapón de Matalascañas

Solo cuando la marea está bien baja se puede tocar, sin mojarse los pies, la torre defensiva de Matalascañas conocida popularmente como tapón. Ese corcho imaginario que forma parte de la identidad de este núcleo costero, que lleva décadas avisando de una verdad absoluta, científica e irrebatible y es que el mar siempre regresa de aquella orilla de la que fue expulsado. Una fuerza inapelable que está dando bocados a este frente litoral onubense afectando ya de manera catastrófica a su paseo marítimo. En el siglo XVI, el tapón formaba parte de una estructura defensiva que protegía a los habitantes de la zona de los piratas. Desde aquella torre se veía, gracias a una posición privilegiada, la llegada de los... Ver Más