Gasto bobo

Han pasado tres años desde que Enrique Maya tuvo la ocurrencia de erigir –cada vez que leo o escribo erigir me acuerdo de Krahe y su Villatripas de Arriba: ¡Erigir un monumento, un auténtico portento, que a los de abajo asombrara, una escultura bien cara, como dijo el pregonero, que costara su dinero!– una bandera de Navarra así gansa y tocha en los Fueros y que según he leído ya nos ha costado entre instalación y arreglos y sustituciones e izados y bajadas y todo el monario nada menos que 300.000 euros.