La madrugada de la Cadena COPE se llenó de esperanza para la "España vaciada" gracias a las historias compartidas en "Poniendo las calles". El presentador, Carlos Moreno "El Pulpo", conversó con Juan Carlos Pérez, CEO de la aplicación Aldealista, sobre una realidad que cada vez afecta a más jóvenes: la asfixia económica de las ciudades frente a la oportunidad de oro que ofrecen los núcleos rurales. El caso de Juan Carlos y Zaira, una pareja de 35 años, se ha convertido en el emblema de este movimiento. Antes de su mudanza, residían en la planta 24 de un edificio en Benidorm. A pesar de las vistas, la realidad era dura: el coste de la vida y el alquiler les impedían desarrollar su proyecto de cosmética natural. Según relató Pérez en los micrófonos de COPE, la pareja se sentía "estrangulada". Al mudarse a la aldea de Castiñeiro, en San Juan de Río (Ourense), su situación dio un giro de 180 grados. No solo han logrado reducir sus gastos de vivienda a la mitad, sino que han integrado el entorno en su modelo de negocio. Esta misma semana han sido premiados en Galicia por su línea de cosmética basada en el extracto de castaña, aprovechando los recursos naturales que tienen a la puerta de su casa. La idea de esta plataforma surgió de una misión personal. Juan Carlos Pérez, tras vivir en países como Noruega o Panamá, regresó a sus raíces tras una promesa hecha a su abuela, quien falleció con 102 años durante la pandemia. Su objetivo era claro: hacer visible lo invisible. Aldealista funciona como un puente que permite a los pueblos mostrar sus fortalezas, desde su patrimonio hasta sus bares, para atraer no a turistas, sino a nuevos vecinos. "No buscamos un romanticismo vacío; buscamos que haya vivienda y trabajo, que son los pilares fundamentales", explicó el CEO durante la entrevista. Durante la charla con "El Pulpo", se puso de relieve el cambio de paradigma sobre el éxito personal. Antiguamente, el joven que se quedaba en el pueblo era visto como alguien que había fracasado, mientras que el éxito se encontraba exclusivamente en la ciudad. Hoy, esa visión se ha invertido. "Hoy vivir en un pueblo no significa estar aislado", defendió Pérez, destacando que la conectividad actual permite teletrabajar desde cualquier rincón mientras se disfruta de una salud mental que en las ciudades se está viendo gravemente afectada. La aplicación ya cuenta con conexiones en 52 países, demostrando que el interés por el rural español es global. El éxito de esta iniciativa no solo se mide en mudanzas, sino en reconocimientos oficiales. Aldealista acaba de ganar el Impact Social Cup, el certamen de emprendimiento de impacto más importante de España, imponiéndose entre más de mil candidaturas. Este reconocimiento valida un modelo que busca dar vida a los bares y servicios locales. Para Pérez, la clave está en el equilibrio territorial: "El 80% de la gente vive en menos del 20% del territorio; tenemos un país de pueblos y no podemos perderlo". Con proyectos como este, el futuro de las aldeas parece volver a brillar, ofreciendo una salida digna y próspera a quienes, como Juan Carlos y Zaira, deciden poner "las manos en la tierra".