La sorpresiva captura de Nicolás Maduro ha sumido a Venezuela en un estado de estupor y euforia contenida, pero el plan posterior de Estados Unidos ha sido "un inmenso balde de agua helada" para los venezolanos. Así lo ha descrito el periodista y analista político César Miguel Rondón en el programa La Linterna de COPE, donde ha analizado junto a Ángel Expósito y el corresponsal David Alandete el futuro inmediato del país caribeño, marcado por la intervención de Washington y un polémico protagonismo del petróleo. El corresponsal de COPE en Washington, David Alandete, ha informado de que la estrategia estadounidense ha comenzado con la incautación de al menos cuatro buques con petróleo venezolano, entre ellos el Bella 1 y el SOFIA. Según Alandete, la Casa Blanca ha establecido que "solo podrá salir y entrar petróleo de Venezuela por canales aprobados por Estados Unidos bajo criterios de seguridad nacional". Este crudo formará parte de un acuerdo para que el gobierno interino de Delcy Rodríguez entregue hasta 50 millones de barriles a EEUU. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha detallado un plan para Venezuela en tres fases: la primera es la estabilización mediante el control del crudo; la segunda, un período de transición para "arreglar las instituciones"; y la tercera, la convocatoria de elecciones democráticas. Sin embargo, para César Miguel Rondón, este esquema genera más dudas que certezas. "Pecamos los venezolanos una vez más de ingenuos. Asumíamos que la salida de Nicolás Maduro supondría inmediatamente una caída del régimen", ha lamentado. Rondón ha cuestionado la prioridad que la administración Trump otorga al petróleo por encima de la democracia. "¿Por qué no se habla de los 50 millones de barriles de petróleo en paralelo a la liberación del millar de presos políticos?", ha preguntado. El analista ha criticado duramente las palabras de Donald Trump, quien ha hablado "mucho de petróleo y nada de democracia". El momento más "decepcionante" para Rondón fue la declaración de intenciones del propio Trump. "Te confieso que se me cortó la garganta. ¿Cómo traduzco yo como venezolano 'I'm going to rule the country'? (Yo voy a gobernar el país)", ha relatado. A esto se ha sumado la "descortesía" de Trump al descalificar a la líder opositora María Corina Machado, de quien dijo que "no gozaba de prestigio ni de popularidad ni de respeto en Venezuela", algo que "cayó muy mal, absolutamente muy mal". El analista venezolano también ha puesto el foco en el papel de España. Ante la defensa del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, a la figura del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, Rondón ha sido tajante. Ha asegurado que Zapatero "tiene una ascendencia insospechada sobre el presidente Sánchez y sobre su alto gobierno", lo que explicaría la postura española. Según su análisis, "esa postura tan tibia, tan mediatizada que ha tenido a lo largo de todos estos años el gobierno del PSOE con relación a Venezuela viene por la influencia de Zapatero". Rondón ha afirmado sin rodeos que el expresidente "evidentemente no es más que un agente de Nicolás Maduro y de Delcy Rodríguez". Ha insistido en que no se puede diferenciar entre ambos, ya que "son una y la misma cosa". A pesar del complejo escenario, donde incluso la oposición debe hacer frente a las "concesiones muy amargas impuestas a Delcy Rodríguez", Rondón ha defendido la resiliencia de figuras como María Corina Machado. "Dudo que se pierda, porque ella está muy centrada y sabe muy bien lo que quiere. Ha hecho inmensos sacrificios", ha subrayado. Mientras tanto, la sensación dentro de Venezuela es de "un susto inmenso", porque "siempre se puede estar peor". Finalmente, y aunque como periodista se siente obligado a "buscar la verdad con los pies en la tierra", ha concluido con un mensaje de optimismo sobre el futuro de Venezuela. "Es un deber. Han sido 26 años, ¿y vamos a rendirnos ahora por una arbitrariedad de un señor prepotente en el norte? No, hay que mantener la esperanza, claro que sí", ha sentenciado.