Tras la intervención en Venezuela, los ojos de Donald Trump volvieron a posicionarse en Groenlandia, la isla dependiente de Dinamarca que tiene bastos recursos naturales y cuenta con una estratégica posición en el Ártico.
Tras la intervención en Venezuela, los ojos de Donald Trump volvieron a posicionarse en Groenlandia, la isla dependiente de Dinamarca que tiene bastos recursos naturales y cuenta con una estratégica posición en el Ártico.