Después de un martes de auténtico pánico en las cancillerías europeas, el miércoles dejó un motivo para el respiro: Marco Rubio anunció su voluntad de reunirse con el Gobierno danés… sin descartar aún una intervención militar. Más información: Tierras raras o petróleo en el Ártico: los motivos de la obsesión de Trump por una Groenlandia rica en recursos