Hace tiempo que nos parece que el sanchismo ha tocado fondo. Pues no; todavía puede profundizar más en su decadencia. Y lo más sorprendente es, que ni siquiera se puede intuir hasta donde se puede llegar sin que el epónimo dé un paso a un lado y dimita; que es lo que sería de esperar de un político democrático en la situación que Sánchez se encuentra: Sin presupuestos, sin mayoría parlamentaria y sobre todo rodeado de corrupción. Mas él dice … Habitualmente una cosa y su contraria, aunque respecto a dimitir, siempre dice lo mismo. ¿Será en lo único que no miente?