Marisa, una mujer diagnosticada de esclerosis múltiple desde hace más de 20 años, reclama una alternativa habitacional que le permita dejar atrás la vida en el hospital y recuperar su autonomía personal. Explica que la enfermedad la llevó a una situación de dependencia y que, tras ser incapacitada, no pudo seguir viviendo en su anterior vivienda. «Tengo esclerosis múltiple hace 24 años. Me incapacitaron y, por no poder acceder a la vivienda donde estaba, me encuentro hace más de un año en un hospital», relata.