Alquilar embarcaciones particulares con fines turísticos tres meses al año ya es una posibilidad legal en Baleares. De nada han servido los intentos del Govern balear de frenar la regularización del que se conoce como el Airbnb náutico, un modelo que preocupa no solo a la administración autonómica sino también a las empresas del sector charter que auguran «graves problemas de seguridad» en la navegación derivados de la masificación del mar en las Islas.