Estar en contra de la intervención estadounidense en Venezuela no es apoyar a Maduro. Es ser consciente de que no trae nada bueno para nadie. A Donald Trump no le preocupa la democracia, no le importa la transparencia ni las “elecciones libres”. Su gobierno mantiene excelentes relaciones diplomáticas y económicas con estados declaradamente autocráticos, con líderes que utilizan las herramientas de... Continuar leyendo...