La sacudida por la intervención militar de EE.UU. en Venezuela se ha trasladado a una esquina distante del continente americano: de la humedad de Caracas a la costra helada que recubre Nuuk, la capital de Groenlandia. La captura de Nicolás Maduro y la insistencia de Trump de que ahora quien está «al mando» de Venezuela es él no han tardado en contagiar la tensión a esta enorme isla en el Ártico . Incorporar el territorio a EE.UU. es una vieja obsesión de Trump, que en 2019 ya hablaba de anexionar la isla. «En esencia, es una gran operación inmobiliaria», dijo entonces. Desde su victoria electoral en 2024, ha intensificado las presiones al respecto y nada más convertirse en presidente-electo barajó... Ver Más