Dicen que millones de moscas no pueden equivocarse. "El tiempo de las moscas" puede tener su público, su nicho, su algoritmo complaciente. Pero para algunos que todavía creemos que el audiovisual puede ser algo más que un producto de consumo rápido, la serie se parece demasiado a eso que uno prueba por compromiso y no se vuelve a servir.