La hipocresía está a la vista. Los muertos, los torturados, las desapariciones forzadas, no pueden tener un valor diferente según quién sea el gobierno que las realiza. Resulta insostenible pensar que el asesinato masivo de 5.287 personas está bien si el que lo lleva a cabo es el Gobierno Revolucionario del Socialismo del Siglo XXI de Chávez y Maduro, o que está mal si el que asesina y desaparece ilegalmente a 8.961 personas es la dictadura que presidió Jorge Rafael Videla.