Cada vez son más las localizaciones de series y películas que se convierten en un protagonista más de la ficción. El turismo de pantalla ha crecido considerablemente en los últimos años, pues los fans de destacadas producciones desean pisar los mismos escenarios que sus personajes favoritos y otros tantos no quieren dejar pasar la oportunidad de descubrir esos espacios naturales y edificios modernistas que tan bien dan en cámara. Ciudad de sombras , una de las últimas series que ha estrenado la plataforma Netflix, es un claro ejemplo de esto. En esta adaptación de la novela de la saga protagonizada por el policía Milo Malart y escrita por Aro Sáinz de la Mara , se lleva a cabo la caza de un asesino en serie por la ciudad de Barcelona y más concretamente por las obras de Antonio Gaudí . Para aquellos que quieran seguir los pasos de los actores Isak Férriz y Verónica Echegui (fallecida en 2025 por un cáncer), estas son las principales obras del arquitecto catalán que se pueden ver en la producción. La fachada de La Pedrera , nombre coloquial que recibe la Casa Milà, es la primera imagen destacada que se puede ver en esta serie, el primero de esos edificios que firma Gaudí en el que se lleva a cabo el primer asesinato. Situada en el céntrico paseo de Gràcia, este edificio –que se proyectó entre 1906 y 1912 por encargo de Pere Milà– es la última obra civil del artista, así como una de las más innovadoras en aspectos funcionales, constructivos y ornamentales. Este está compuesto por dos bloques de viviendas con accesos independientes organizados en torno a dos grandes patios interconectados con rampas que conducen al garaje. De la fachada principal, que presenta tres tipos de piedras: caliza del Garraf, piedra de Vilafranca del Penedés y caliza de Ulldecona , destacan las barandillas de hierro forjado de los 32 balcones elaboradas a partir de fragmentos de chatarra, barras y cadenas de hierro. Es en uno de estos donde aparece colgado el primer cadáver. Otro de los puntos destacados del edificio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984 , que puede verse de forma recurrente a lo largo de toda la miniserie es la azotea donde llaman la atención sus peculiares chimeneas, un total de 29 salidas de humo –actualmente en desuso– que recuerdan las siluetas de guerreros. A destacar son también las torres de ventilación, las salidas de las cajas de escalera con recubrimiento exterior con trencadís de fragmentos reciclados de piedra de Ulldecona, mármol blanco de los tipos Macael, Tranco o Carrara o baldosa esmaltada blanca de Valencia, y los dos arcos situados a ambos lados de dos de esas cajas que enmarcan otras de sus obras como la Sagrada Familia. Como no podía ser de otra manera, otro de los escenarios de Gaudí presentes en esta serie es el Park Güell , uno de los iconos de la Ciudad Condal que se realizó entre 1900 y 1914 y que pertenece a su etapa naturalista. La idea inicial era realizar una urbanización para familias de clase alta en una finca de más de 17 hectáreas conocida popularmente como la Montaña Pelada. Este proyecto residencial no se pudo completar tal y como se había diseñado entre otras cosas por las complejas condiciones de la venta de las parcelas –mediante antiguos contratos enfitéuticos–, la falta de un transporte adecuado y el carácter ultra exclusivo de la urbanización. A falta de compradores, las obras se abandonaron en 1914 con algunas zonas comunes ya finalizadas. Solo se terminaron dos casas de las 60 previstas, una de ellas fue la residencia de Eusebi Güell, quien murió allí en 1918. Sus herederos decidieron ofrecer el espacio al Ayuntamiento de Barcelona quien acabó comprándolo en 1922 y abriéndolo como parque municipal. De las zonas que sí se pudieron terminar destacan la Sala Hipòstila , formada por 86 columnas de estilo dórico e inspirada en la ciudad griega de Delfos, la plaza de la Naturaleza , con el banco ondulado recubierto de mosaico en forma de trencadís proyectado por Josep M. Jujol, la Escalinata del dragón , varios viaductos, que simulan una gruta natural al mismo tiempo que actúan como contrafuerte y muro de contención de la montaña, o el Pórtico de la lavandera , cuyo nombre adopta de la figura esculpida en una de sus columnas. En esta colonia textil situada a unos 20 minutos de Barcelona destaca la iglesia conocida como cripta –aunque no está bajo suelo–, una obra de gran belleza y una de las más importantes por ser la primera vez que utilizaba de forma unitaria sus innovaciones arquitectónicas. El propio Gaudí dijo que de haberse finalizado habría sido 'una maqueta monumental de la Sagrada Familia'. De este templo de planta poligonal en el que hacen guardia durante una noche los protagonistas solo se construyó la planta base y el pórtico, pero la idea es que hubiera una segunda planta y varias torres. El interior es de estilo rústico y monocromático solo interrumpido por los colores de las grandes vidrieras en forma de pétalos o alas de mariposas. Esta fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 2005. Otro de los edificios destacados en esta ficción es el Palau Güell , obra de juventud de Antonio Gaudí situado en uno de los barrios más populares y a la vez que más degradados de Barcelona, el Raval. Residencia privada de su mecenas, este espacio se terminó de construir en 1890. El arquitecto combinó la estructura cuadrada típica de los palacios medievales catalanes y un exquisito techo artesonado de techos de madera con innovaciones como el arco parabólico. En la azotea se pueden ver, también, 20 chimeneas-esculturas recubiertas con baldosas rotas y restos de platos rotos procedentes de la Cartuja de Sevilla. Situados en la avenida Pedralbes, en la parte alta del distrito de Les Corts, están los antiguos pabellones de entrada a la Finca Güell . Eusebi Güell decidió ampliar la finca de ocio familiar propiciando el primer encargo a Antonio Gaudí y convirtiéndose así en su principal mecenas. El arquitecto rediseñó el jardín y levantó estos pabellones entre 1884 y 1887, espacios pensados en origen para la casa del portero y las caballerizas. Cabe destacar, también, la espectacular puerta de hierro forjado con forma de dragón que las unes, creado en honor al mitológico guardián del jardín de las Hespérides. Las casas con base de piedra se alzan sobre unas paredes decoradas con elementos de ladrillo y cerámica en un estilo oriental. Es en este monumental edificio donde se termina la serie y donde se desarrolla el desenlace. Antonio Gaudí asumió el proyecto de la Sagrada Familia en 1883, pero la primera piedra del mismo sería colocada un año antes por el obispo Urquinaona tras asignarle el proyecto a Francesc de Paula Villar. Desde 1914 el arquitecto se dedicó por completo a esta obra hasta su muerte en 1926, momento en el que su discípulo Domènec Sugranyes asumió la dirección de las obras, a quien le sucedería en 1939 Francesc de Paula Quintana . Gaudí pudo acabar la cripta y la fachada lateral del Nacimiento, declaradas Patrimonio de la Humanidad. Los dibujos y maquetas conservados han permitido y permiten continuar con las obras de esta basílica que se ha convertido en todo un desafío constructivo. El templo consta de cinco naves y un crucero de tres que configuran una simbólica planta de cruz latina, así como de tres fachadas monumentales que representan, cada una de ellas, uno de los momentos culminantes de la vida de Jesucristo: nacimiento, pasión, muerte y resurrección y su gloria, presente y futura.