En 1671 se inició el derribo de la vieja Iglesia del Salvador de Sevilla, que era la antigua mezquita de Ibn 'Adabbas cristianizada y convertida en Colegial tras la conquista de Sevilla por Fernando III. El edificio, muy transformado y con problemas estructurales, fue sustituido por un gran templo barroco acorde con el gusto de su tiempo. Y en esa obra ocurrió algo extraordinario: el cronista Antonio María Espinosa y Cárcel, en el siglo XVIII, dice recoger los papeles de una tal José Tirado y menciona incluso a un esclavo turco de su casa, quienes habrían bajado en 1671 al subsuelo para examinar qué huellas del pasado escondía aquel lugar. Lo que encontraron —monedas y restos de edificios antiguos bajo... Ver Más