El inicio del año 2026 será recordado por much tiempo como un momento de gran incertidumbre y preocupación, por los precedentes sentados y por las dudas que abrieron de cara al futuro cercano. La decisión de Donald Trump de actuar sobre Venezuela y capturar ilegalmente a Nicolás Maduro, saltándose todo el derecho internacional labrado a lo largo del tiempo y desarrollando posteriormente una política marcada por un interés económico que deja a un lado la reconstrucción de la democracia en este país, deja un clima de tensión que no hace sino cuestionar la estabilidad mundial, así como provocar temor ante posibles ataques militares que puedan darse a corto plazo. Podría no ser solo Venezuela. Abiertamente, sin tapujos y hasta considerándose un héroe, Donald Trump se ha conferido a sí mismo la autoridad de hacer temblar todos los cimientos de la paz construida entre numerosos países y hasta de hacer un desprecio a la vía del diálogo. De esta manera, ahora que ha logrado completar la misión iniciada de capturar a Nicolás Maduro y que mueve ahora los hilos de Venezuela como quiere, habiéndose convertido en dueño y señor del petróleo de este país, el presidente de Estados Unidos no se considera satisfecho y ha comenzado a pasar lista. Colombia, Cuba y, sobre todo, Groenlandia. Sobre ellos han caído en las últimas horas algunas de las principales amenazas de Trump, que ha dejado ver tanto en lo ocurrido en Venezuela como en declaraciones públicas posteriores, que no le va a temblar la mano a la hora de ordenar una intervención militar. El precedente que podría estar sentado las últimas decisiones de Trump, que es casi una llamada a usar la fuerza en lugar del diálogo, ha provocado gran preocupación en torno a los movimientos que, en un futuro cercano, puedan llevar a cabo otras potencias como China o Rusia, las cuales han manifestado sus intereses por otros países no hace mucho. No obstante, una de las principales preocupaciones es que Donald Trump siga capitaneando a los Estados Unidos de manera que la vía abierta en Venezuela la desarrolle en otros países. Groenlandia, el eje sobre el que pivotan las preocupaciones sobre la estabilidad Así, tras las numerosas ocasiones en que el Gobierno del político del partido Republicano ha manifestado su interés por controlar Groenlandia, debido a ser un país rico en yacimientos naturales que dejan mucho petróleo o minerales raros, hay ahora una creciente preocupación sobre el devenir de la OTAN, la cual podría entrar en un importante conflicto interno e, incluso, desvanecerse, si Estados Unidos en lugar de seguir explorando la opción de comprar Groenlandia comienza a abrir fuego, como ya ha expuesto la Casa Blanca que están dispuestos. Esto crearía una situación de extrema complejidad, pues al ser Groenlandia una nación constituyente de Dinamarca, estaría provocando una guerra entre dos Estados miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, pudiendo romper todos los acuerdos internacionales alcanzados hasta ahora. Debido a esta situación, ElPlural.com ha contactado con expertos en...