El alcalde de Algeciras (PP) se convierte en protagonista de los últimos coletazos de la legislatura de Moreno Bonilla

El alcalde de Algeciras (Cádiz), José Ignacio Landaluce (PP), se está convirtiendo en el protagonista de los últimos coletazos de la legislatura de la mayoría absoluta de Moreno Bonilla. Mientras que el presidente andaluz quiere centrar su agenda en temas sociales, principalmente trasladando un mensaje a la ciudadanía andaluza de progreso en los ámbitos más débiles del Gobierno del PP, que redundan en los servicios públicos, especialmente la sanidad, Landaluce está jugando a su propio juego. En el día de ayer el propio regidor, a través de un comunicado, informaba de que había interpuesto una querella contra la portavoz socialista en el Ayuntamiento algecireño y secretaria general de la formación local, Rocío Arrabal, que fue precisamente una de las personas que denunciaron a Landaluce ante Fiscalía Anticorrupción del Tribunal Supremo por presuntos delitos de malversación de caudales públicos, tráfico de influencias, acoso y/o abuso sexual. Mientras que el presidente andaluz huye de las polémicas cual escapista -Almería, Estepona, Marbella o Algeciras- donde nunca supo nada y siempre se enteró por la prensa, Landaluce persiste en su encrucijada personal con su rival política por el 'trono' de Algeciras. Pese a que esta legislatura la revalidó con una mayoría absoluta, parece que los escándalos que llevan años salpicando al miembro del PP -se dio de baja de los cargos orgánicos y salió del grupo del Senado, aunque continúe como alcalde- han hecho mella en su figura. Los más conocedores de los 'correveydiles' de la ciudad algecireña están convencidos de que Landaluce "está nervioso". Durante las vacaciones navideñas el regidor del PP ha trabajado mucho su cercana figura en el municipio, haciéndose ver ayudando a personas mayores por el municipio, conversando con otras tantas, y ofreciendo su ayuda y disposición a quien quiera que pasara por delante del Consistorio, algo que no ha pasado desapercibido en los corralillos periodísticos y políticos de la ciudad y que denotan el nerviosismo del popular. Asimismo, su fijación con la socialista Rocío Arrabal, le ha provocado que el PP andaluz comience abriendo portadas a comienzos de año, algo que Moreno Bonilla quería evitar a toda costa, pese a la polémica que ha rodeado su paso por las cabalgatas de Sevilla. El bajo perfil de los consejeros durante este tiempo no anuncia sino lo que está por venir: un aluvión de inauguraciones, entregas finales de trabajo y diversas fotos y propuestas para acabar el año. Aunque Landaluce parece tener otros planes. El propio presidente andaluz explicó que "no puede hacer nada" por que Landaluce abandone el cargo de alcalde, dado que al darse de baja del partido, "no se puede ejercer ningún instrumento de presión sobre él". "Voluntariamente decidió darse de baja del partido y, a partir de ahí, al darse de baja como militante no es miembro de nuestro partido", advirtió el presidente. "Nosotros no tenemos ningún instrumento de presión sobre él, y se ha pasado al grupo mixto en el Senado", recordó Moreno al respecto de la polémica, después de que saltara a la esfera pública...