El macrodecreto de Simplificación administrativa del Consell no solo bajará el nivel de legislación, con la eliminación de varios artículos del conglomerado normativo autonómico, sino que también supondrá una rebaja fiscal. Eso sí, a un grupo muy selecto: el de aquellos valencianos que pagan el Impuesto de Patrimonio, un tributo que tras los últimos cambios de PP y Vox en los Presupuestos de 2025 solo abonan aquellas personas con una fortuna de más de un millón de euros sin contar la vivienda habitual, los bienes de carácter artístico-histórico reconocido o participaciones en empresas familiares.