En la provincia rusa de Tver, un tradicional paseo en trineo inflable alcanzó un nivel extremo cuando un grupo de jóvenes decidió reemplazar el clásico tobogán por una excavadora. Motivados por encontrar más emoción, ataron los trineos a la maquinaria pesada, la cual los hizo girar con gran fuerza. Tras varias vueltas, uno de los participantes salió despedido y cayó sobre el suelo cubierto de nieve. Afortunadamente no sufrió heridas. El hecho se viralizó en las redes sociales.