Expertos aseguran que debería haber un Salario Mínimo por cada comunidad autónoma porque "hay regiones donde supera el 60% del salario medio"

El Ministerio de Trabajo ha convocado este miércoles a los agentes sociales a una nueva reunión para negociar otra subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). En el programa ‘Herrera en COPE’, el presentador Jorge Bustos y la jefa de economía de COPE, Marta Ruiz, han analizado la situación, que anticipa un nuevo desacuerdo entre las partes. Actualmente, el SMI se sitúa en 1.184 euros y lo perciben cerca de 2,5 millones de personas en España, aunque sus variaciones impactan en todo el mercado laboral. Según ha explicado Marta Ruiz, como mínimo se espera conocer la propuesta del Ministerio de Trabajo, ya que un acuerdo parece lejano. La propuesta irá en línea con lo planteado por el comité de expertos, que sugiere una subida de entre el 3,1% y el 4,4%, lo que situaría el nuevo SMI en una horquilla de 1.221 a 1.240 euros mensuales. Esta subida, ha aclarado, se aplicará con carácter retroactivo desde el 1 de enero. La negociación se enfrenta a varios puntos de fricción. El primero es la discrepancia en la cantidad: los sindicatos piden un 7,5% mientras que la patronal se planta en un 1,5%. A esto se suma la tensión dentro del propio Gobierno entre el ministerio de Yolanda Díaz y el de María Jesús Montero sobre si el SMI debe tributar en el IRPF, lo que determina el porcentaje final de la subida. El tercer punto de conflicto, según Ruiz, es el cómputo de los complementos salariales. Los empresarios quieren mantener que pluses como la antigüedad o la nocturnidad computen para alcanzar el SMI. Sin embargo, el Ministerio de Trabajo busca separar estos conceptos, una medida que la patronal rechaza porque aumentaría aún más los costes laborales. Desde la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno en 2018, el SMI ha experimentado un incremento del 60%, pasando de 735 euros a los 1.184 euros actuales. Aunque esto supone una buena noticia para los trabajadores más vulnerables, economistas como Miguel Ángel García, profesor de Economía, han señalado aspectos importantes a considerar a raíz de esta subida concentrada en pocos años. El profesor García advierte de una realidad que podría justificar un SMI por comunidad autónoma, una idea que gana peso en el debate. Según ha explicado, "el salario mínimo interprofesional actual ya supera el 60 por 100 de los salarios medios en varias comunidades autónomas". Esta situación, señala, podría estar detrás de la caída de afiliación que se está produciendo en sectores como el agrario o el de los empleados de hogar en esas regiones específicas. Otro efecto secundario de subir el SMI es el aumento del coste laboral para la empresa, que no solo incluye el salario, sino también un 30% adicional por las cotizaciones sociales. Como apunta Miguel Ángel García, "si la empresa no consigue aumentar la productividad en la misma proporción, pues lo que hace es trasladar esta subida a una menor elevación del resto de los salarios". Esto provoca, en la práctica, un estancamiento salarial para el resto de la plantilla. Las cifras del INE y de la AIReF, citadas por Marta Ruiz, confirman esta tendencia. El SMI ya es el sueldo más frecuente en nuestro país. Aunque la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha concluido que las subidas no han destruido empleo, sí han lastrado el ritmo de creación. La entidad calcula que solo en 2023 se crearon hasta 85.000 puestos de trabajo menos de los que se podrían haber generado.