Desde el 1 de enero de 2026, la baliza luminosa V-16 es el único dispositivo legal para señalizar averías o accidentes, sustituyendo definitivamente a los tradicionales triángulos. No obstante, las fuerzas y cuerpos de seguridad aplicarán un periodo de «flexibilidad razonable» antes de comenzar a multar a los conductores que aún no dispongan del dispositivo. El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska ha calificado esta medida como «imprescindible» para frenar la «sangría» de atropellos en carretera, una causa que en 2025 se cobró la vida de 103 peatones, representando casi el 10% del total de las 1.119 víctimas mortales del año. El riesgo de salir del vehículo es crítico: se estima que cada año mueren 25 personas arrolladas mientras intentaban señalizar una incidencia con los antiguos triángulos. La baliza V-16 evita según Marlaska este peligro al poder colocarse sin necesidad de bajar del turismo. Sin embargo, la seguridad vial se enfrenta a otro enemigo persistente: el consumo de sustancias. Durante la presentación de las cifras anuales, se reveló que más de 500 conductores al día dieron positivo en alcohol o drogas durante el ejercicio 2025. La reciente campaña de control realizada entre el 15 y el 21 de diciembre por la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil arroja datos preocupantes. En apenas siete días, se realizaron más de 191.000 pruebas, detectando a 3.523 conductores bajo los efectos del alcohol o estupefacientes. La gran mayoría de estos positivos (el 88,8%) se identificaron en controles preventivos, lo que subraya la importancia estratégica de estas vigilancias para retirar de la vía a conductores de riesgo antes de que ocurra un siniestro. En el desglose de las pruebas de alcoholemia, se detectaron 1.900 positivos, de los cuales 229 terminaron en diligencias judiciales por superar la tasa de 0,60 mg/l en aire espirado. Respecto a las drogas, de los 1.623 positivos registrados, el cannabis sigue siendo la sustancia más común (1.083 casos), seguida de la cocaína (711 casos). El informe de Tráfico destaca un dato revelador: 3.820 conductores fueron interceptados con presencia de alcohol en sangre en niveles inferiores al límite legal permitido. Desde Interior insisten en que «solo 0 tiene 0 consecuencias», recordando que el alcohol es el segundo factor concurrente más frecuente en los siniestros mortales, estando presente en el 28% de los mismos. El riesgo de accidente aumenta incluso con tasas mínimas, alterando la capacidad de reacción y la percepción del conductor. A pesar de que las campañas intensivas de Navidad finalizan, la Guardia Civil ha confirmado que mantendrá la vigilancia constante en todo tipo de vías. La coordinación con las policías locales y autonómicas seguirá siendo la tónica habitual para asegurar que la entrada en vigor de normativas como la de la baliza V-16 vaya acompañada de una reducción real en la siniestralidad y un cambio de mentalidad en los conductores respecto al consumo de sustancias al volante.