Las farmacias alertan sobre la nueva gripe: una recuperación más lenta y el uso incorrecto de antibióticos

El inicio del año ha traído consigo un aumento de casos de infecciones respiratorias, una tendencia que se ha hecho notar especialmente desde finales de diciembre. Las farmacias, convertidas en un termómetro social, constatan una preocupante realidad: la convalecencia de la gripe se está alargando. Según la farmacéutica Silvia Fernández, de la farmacia de Aldeatejada (Salamanca), se observa que a los pacientes "les cuesta remontar", manifestando síntomas como toses residuales muy persistentes, dolor de garganta y afonías que tardan más de lo habitual en desaparecer. Ante el malestar general, muchos ciudadanos acuden a la farmacia en busca de una solución, preguntando a menudo por antibióticos. Sin embargo, los expertos advierten que este es un error grave. "Las gripes, igual que el COVID, son víricas. Los antibióticos van contra las bacterias", explica Fernández. Su uso para una infección viral no solo es completamente ineficaz, sino que resulta contraproducente para el organismo. Tomar antibióticos sin una infección bacteriana debidamente diagnosticada puede disminuir la inmunidad propia del paciente. La decisión de recetar estos fármacos corresponde exclusivamente al personal médico, quien puede identificar los signos de una sobreinfección bacteriana, como la aparición de placas en la garganta o una mucosidad purulenta. Debido a los retrasos en las citas médicas, las farmacias se han consolidado como la "primera línea de batalla" sanitaria. "La gente que está mala normalmente suele venir a la farmacia y nos suele preguntar a nosotros", comenta la farmacéutica. Estos profesionales ofrecen consejo, disponen de test de diagnóstico para diferenciar infecciones y, si el caso lo requiere, "derivamos siempre al médico", asegura. Tras los excesos navideños, también ha crecido la demanda de medicamentos para adelgazar. Fernández señala que la mayoría de las personas están concienciadas de que "necesitan receta". El médico es quien debe evaluar los riesgos y beneficios antes de prescribir las populares inyecciones para la obesidad. La experta aclara además la confusión sobre fármacos como Ozempic, recordando que "solo va para diabéticos" y que su efecto adelgazante fue un descubrimiento secundario. Por ello, subraya la importancia de la prescripción y supervisión médica y advierte de que estos tratamientos son solo una ayuda para "cambiar de hábitos", ya que sin un estilo de vida saludable, el efecto rebote está garantizado.