Solar Orbiter acaba de obtener la primera mirada directa al polo sur del Sol, una región que llevaba medio siglo fuera del alcance de la ciencia. Lo que encontró es tan inesperado como decisivo: los supergránulos arrastran el campo magnético hacia los polos a velocidades que ningún modelo había previsto. Y eso cambia nuestra comprensión de cómo respira y se reinicia la maquinaria magnética solar.