Cantabria contará con una nueva tarjeta de estacionamiento para personas con discapacidad y movilidad reducida. A partir del 27 de enero entrará en vigor esta tarjeta que dará a este colectivo más derechos y facilidades de aparcar en los lugares a los que necesitan acceder y que también reducirá las trabas administrativas. A partir de ahora va a ser más sencillo solicitar la tarjeta. Además, el plazo de validez será de 10 años, sin importar la edad, como sí ocurría antes, y también se amplía el plazo para solicitar la renovación, de tres a seis meses, que seguirá haciéndose en los respectivos ayuntamientos. La nueva tarjeta de estacionamiento para personas con movilidad reducida tendrá validez en toda España y podrá utilizarse también en otros países de la Unión Europea. Otra de las grandes novedades es la ampliación de los plazos de renovación y la vigencia de la tarjeta. Antes de la aprobación del nuevo decreto, la tarjeta tenía una validez de 10 años para los mayores de 18 años, de 5 años para los menores de edad. Ahora el plazo de validez será de 10 años para todas las personas, independientemente de su edad, y si la movilidad reducida es temporal, la validez de la tarjeta se fijará en función de cada caso concreto. Por otro lado, se ha ampliado el plazo para solicitar la renovación de tres a seis meses antes de la finalización de la tarjeta. Y un detalle muy importante, las tarjetas de estacionamiento emitidas antes de la entrada en vigor de este nuevo decreto seguirán siendo válidas hasta su fecha de caducidad. Podrán solicitar la nueva tarjeta de estacionamiento, las personas con movilidad reducida, aquellas con discapacidad visual grave, y los vehículos destinados al transporte colectivo de personas con movilidad reducida. Se estima que en Cantabria pueden pedir la tarjeta algo más de 8.300 personas. La consejera de Inclusión Social, Begoña Gómez del Río, ha explicado que los usuarios de la tarjeta tendrán derecho a solicitar a los ayuntamientos que haya una plaza de aparcamiento para personas con discapacidad y movilidad reducida en las proximidades de su domicilio o de su lugar de trabajo. "No quiere decir que la plaza sea para la persona que la solicita, sino que tiene que haber una plaza para las personas que lo necesiten", ha matizado.