Del propósito al hábito: las estrategias para que tus metas de Año Nuevo perduren

Con la llegada del 2026, muchas personas se marcan nuevas metas, los clásicos propósitos de Año Nuevo. Objetivos como hacer ejercicio, ahorrar o viajar son recurrentes, pero la clave está en ser realistas para evitar frustraciones. Para lograrlo, la psicóloga alcazareña Marta Cámara y el entrenador Mario Martín nos ofrecen una serie de consejos prácticos. Marta Cámara subraya que el principio más básico es "menos es más", recomendando limitar las metas a dos o tres para poder enfocarse. Aconseja que los propósitos sean medibles y específicos, como "leer 10 páginas al día" en lugar de "leer más". También destaca la importancia de dividir las metas grandes en objetivos más pequeños para que el proceso sea más manejable y motivador. Cámara insiste en la necesidad de conocer nuestros límites y ser flexibles. "Si nuestro propósito es comer saludable y un día hemos tenido que malcomer por trabajo, bueno, pues ha sido ese día, tampoco pasa nada", explica. Apuntar los objetivos en un cuaderno para revisarlos y compartirlos con alguien cercano son otras estrategias que, según la experta, aumentan el compromiso y la motivación. Un aspecto que suele olvidarse es felicitarnos por los logros conseguidos. La psicóloga anima a no abandonar si se falla en algún momento, recordando un antiguo proverbio: "No importa cuántas veces caigas, lo que importa es cuántas veces te pones en pie". Según Cámara, las circunstancias pueden cambiar, pero "siempre podemos volver a empezar". Uno de los propósitos más populares es llegar al verano en forma, lo que ha provocado un incremento de matriculaciones en centros como Área 26, en Ciudad Real. Su entrenador, Mario Martín, explica que allí ofrecen atención personalizada y rutinas para cualquier edad, buscando objetivos a medio y largo plazo centrados en crear el hábito de hacer deporte. Para Martín, la clave reside en que "pequeñas cosas" consiguen "los grandes cambios", ya sea una pérdida de peso o ganancia de masa muscular. El objetivo principal es lograr un cambio de mentalidad para pasar del sedentarismo a un estilo de vida más activo. "Cuando tú ves cambios físicos, la mente también da un cambio de chip", afirma. Los beneficios, asegura el entrenador, son extraordinarios a cualquier edad. En el centro entrenan personas de más de 80 años que buscan no perder masa muscular y mejorar su movilidad, un problema creciente conocido como sarcopenia. Martín relata el caso de "una mujer que venía con andador y ahora ya se mueve fácilmente, no tiene que depender de sus familiares". Por otro lado, personas más jóvenes llegan con "el gusanillo" de ponerse en forma para el verano, agobiados tras los excesos navideños. Ante esto, el mensaje de Martín es claro: "esto es una carrera de fondo, no debemos tener prisa". La clave, insiste, es la disciplina y el compromiso para crear una rutina sólida. El ejercicio debe ir acompañado de una alimentación sana, un campo en el que Mario, que también es nutricionista, ayuda a sus clientes. El experto insiste en coger buenos hábitos y desterrar algunos mitos extendidos que pueden ser contraproducentes para la salud. Uno de los errores más comunes es eliminar los hidratos de carbono de la dieta. Martín califica esto como "un grave error, porque, al final, los carbohidratos son el principal sustrato de energía que tiene el cuerpo humano". Advierte que, sin ellos, es normal sentirse cansado en el día a día y que esta práctica, a menudo aprendida en redes sociales, no acelera la pérdida de peso.