Las autoridades de Juneau, capital de Alaska, declararon una emergencia local tras nevadas récord que provocaron un aumento del riesgo de avalanchas, el hundimiento de embarcaciones, derrumbes de techos y el cierre de escuelas y negocios durante varios días. Ante la magnitud de la situación, el Gobierno de Alaska emitió una declaración de desastre estatal para facilitar el acceso a recursos. El mes pasado, Juneau acumuló casi dos metros de nieve, la mayor cantidad registrada en más de 80 años.