Un recorrido por las construcciones históricas que dominan alturas y costas, mostrando la evolución de la defensa, la arquitectura y la organización de asentamientos a lo largo de los siglos Cuatro rincones para visitar en invierno y disfrutar del turismo rural en las islas Mallorca conserva un conjunto de castillos que forman parte de su patrimonio histórico y que reflejan siglos de organización defensiva y control territorial. Estas construcciones, ubicadas en puntos estratégicos sobre montañas o cercanas al litoral, se utilizaron para supervisar rutas, proteger asentamientos o sirvieron como base militar. A lo largo del tiempo, los castillos han tenido distintas funciones: desde residencias y refugios hasta prisiones o espacios religiosos. Visitar estas fortalezas ofrece la oportunidad de comprender cómo se adaptaron las construcciones a la orografía y al mar Mediterráneo. La ubicación elevada de muchos de estos castillos facilitaba además la observación de ciudades, puertos, montañas y zonas interiores, mostrando la importancia estratégica que tuvieron en distintos períodos históricos. Castillo de Bellver El Castillo de Bellver se encuentra a poca distancia de Palma de Mallorca, en lo alto de un monte rodeado de bosque. Construido a comienzos del siglo XIV por orden del rey Jaime II, su planta circular constituye un modelo único de fortificación gótica en España. Originalmente funcionó como residencia real y, a lo largo de los siglos, ha sido utilizado como refugio, prisión y lugar para acuñar moneda. La posición del castillo permite observar la ciudad, el puerto y zonas montañosas cercanas. Su conservación incluye el patio central y las torres, ofreciendo una representación completa de la arquitectura defensiva de la época. Castillo de Alaró El Castillo de Alaró se ubica en la cima del Puig d’Alaró y es considerado un castillo roquero por estar sobre un relieve escarpado. Las primeras referencias históricas al lugar datan del año 902. Fue construido con fines militares y sirvió de alojamiento a los conquistadores de la isla. Castillo de Alaró. Tras su abandono en los siglos XIV y XV, mantuvo guarnición hasta mediados del siglo XVIII, y posteriormente se destinó a fines religiosos, destacando la construcción de un oratorio en 1622. La fortificación se encuentra catalogada como Bien de Interés Cultural, y su posición elevada ofrecía control sobre la región central de Mallorca y rutas de acceso entre el litoral y el interior. Castillo de Capdepera Situado en el nordeste de la isla, el Castillo de Capdepera domina tanto el interior como la costa y el canal que separa Mallorca de Menorca. Construido en el siglo XIV por orden del rey Jaume II, su recinto incluye una muralla gótica, la iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza y la torre de Miquel Nunis, ubicada en el punto más alto. Castillo de Capdepera. La fortaleza se levantó para proteger a la población local frente a ataques, especialmente los piratas, y constituyó el núcleo originario del municipio de Capdepera. Su estado de conservación permite recorrer murallas, torres y espacios interiores, ofreciendo una visión completa de la planificación defensiva de la época. Castillo de Santueri El Castillo de Santueri se encuentra en la Sierra de Levante, sobre un promontorio de difícil acceso. La fortificación se levantó sobre ruinas de una construcción árabe del siglo XIV, que a su vez estaba asentada sobre restos bizantinos y probablemente sobre un asentamiento militar romano. Castillo de Santueri. Se clasifica como castillo roquero debido a su emplazamiento en la cima de la montaña, aprovechando la orografía para reforzar su defensa. La ubicación permitía vigilar gran parte del territorio circundante y dificultaba los ataques, convirtiéndolo en un punto estratégico dentro de la red de fortificaciones de la isla. Castillo de Cabrera El Castillo de Cabrera se localiza en la entrada del puerto natural de la isla, sobre un promontorio de 72 metros de altura. La estructura hexagonal ha sido reconstruida en numerosas ocasiones debido a ataques y destrucciones sufridas desde su origen. Castillo de Cabrera. Durante el siglo XVI, el castillo fue derribado y reconstruido al menos diez veces, lo que ha dado lugar a la configuración actual. Su posición estratégica en el puerto natural refleja su función defensiva y su relación con el entorno marítimo. Hoy forma parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre del Archipiélago de Cabrera, que regula el acceso para preservar tanto la fortaleza como su entorno natural. Castillo de Bendinat El Castillo de Bendinat se encuentra en el suroeste de Mallorca, entre la localidad de Bendinat y la Sierra de Na Burguesa. Fue construido en el siglo XIX por el V Marqués de la Romana, Pedro Caro y Álvarez de Toledo, siguiendo un estilo neogótico inspirado en castillos de centro Europa. La edificación se levantó sobre las casas de una antigua alquería islámica propiedad de una familia mallorquina. La fortaleza mantiene torres y muros representativos de la arquitectura de la época, y actualmente se puede visitar mediante recorridos guiados que permiten estudiar tanto su estilo constructivo como la reutilización de emplazamientos históricos para nuevas construcciones.