En España, la inversión por antonomasia siempre ha sido el ladrillo. El problema es que en las últimas décadas grandes ciudades como Madrid, Barcelona, o incluso Valencia, Sevilla o Zaragoza se han encarecido tanto que han dejado fuera al inversor principiante, lo que ha obligado a muchos a buscar oportunidades en otros puntos del mapa. Pero ¿donde? Sobre este tema ha hablado recientemente Javier Solís, inversor inmobiliario que además comparte de forma habitual consejos sobre inversión a través de sus redes sociales. En uno de los últimos vídeos de su cuenta de TikTok, Solís enumera cinco pueblos baratos para invertir en España, con potencial y todavía poco conocidos. En el quinto puesto de su lista, el inversor sitúa Almendralejo , en Badajoz. Según explica, se trata de un lugar que combina «vivienda barata y una fuerte tradición vinícola«. Una localidad que, en su opinión, permite «entrar al mercado sin gastar mucho», algo clave para quienes dan sus primeros pasos. En el número cuatro sitúa a Ferrol , en A Coruña, una ciudad costera con un fuerte pasado naval y precios muy contenidos. Solís la define como un mercado «de chollo» y subraya que es «uno de los más infravalorados del norte». El tercer puesto es para Puertollano , en Ciudad Real. Aquí pone el foco en su base industrial y de servicios, además de unos precios especialmente bajos. «Casas baratísimas» , resume, lo que la convierte en una opción «ideal si buscas rendimiento con mínima inversión». A esto añade la conexión directa con Madrid en AVE, que sitúa a la localidad a unas dos horas de la capital. En la segunda posición aparece Linares , en Jaén, uno de los municipios con el metro cuadrado más barato de España. En este caso, Solís es claro: «el potencial está en el precio». La estrategia que propone es básicamente comprar muy barato y «esperar revalorización». El primer puesto lo reserva para Jávea, en Alicante, aunque advierte que «esto es otra liga». No es el pueblo más barato de la lista, pero sí uno de los que considera con más futuro. «Turismo todo el año, demanda internacional, alquiler fácil y rentable», enumera.