El administrador del Málaga CF, José María Muñoz, ha defendido esta mañana su gestión en el club malaguista y ha asegurado que, aunque aparezca como investigado en una de las causas del concurso del llamado Caso Vera (una investigación judicial sobre un entramado empresarial al margen de la entidad blanquiazul), eso no afecta a su papel como administrador judicial. Hoy comentó que se siente fuerte y que no tiene la percepción de ser una persona no querida. "Entré a un club que iba a desaparecer y ahora es otra cosa", ha dicho José María Muñoz, quien ha comparecido ante los medios junto a sus abogados Miguel Criado y Bartolomé Cantarero y, tras reiterar que no va a dimitir, ha proclamado su inocencia y ha asegurado que "nunca se ha enriquecido, ni beneficiado" y que solo fue "auxiliar del administrador", por lo que sus letrados ya han pedido el sobreseimiento. Sobre si la investigación puede afectar a su labor como administrador judicial del club, ha insistido en que está capacitado no solo para gestionarlo, sino para que siga mejorando los intereses del Málaga. Muñoz ha recordado que llegó hace casi seis años a un club que iba a desaparecer y que cada día va mejor, y ha subrayado que pasan revisiones anuales en cuanto a las cuentas. "LaLiga está permanentemente controlando los clubes", ha subrayado. Ha indicado que declaró ante la Policía y luego en sede judicial y que ahora tiene que esperar a los siguientes trámites judiciales, ya que todavía no está claro qué juzgado malagueño va a realizar la instrucción del procedimiento. Muñoz ha subrayado que la Policía y la Fiscalía hacen su trabajo y "es respetable", pero ha incidido en que sus abogados ya han presentado los argumentos necesarios para intentar que se le saque del caso y, si no fuera así, apelarán y pedirán un peritaje para demostrar su inocencia. Ha señalado que no va a entrar en el fondo de las actuaciones judiciales ni en ningún debate mediático sobre hechos o pruebas porque sería "impropio y podría perjudicar el normal desarrollo del procedimiento". Además, quiso subrayar que, "mi posición es muy simple: máxima colaboración con la Justicia y máximo respeto a la decisión de la jueza", ha recalcado, al tiempo que ha insistido que en el asunto judicial no se le atribuye beneficio personal ni enriquecimiento. Ha reconocido que quizás haya una persecución contra él porque hay muchos intereses en el Málaga, pero ha dicho que quiere "pensar" y desea "que no sea así", porque además no le gusta ir de víctima, "entiendo la preocupación y que existan opiniones diversas, las respeto, pero seguiré desempeñando mis funciones con normalidad, rigor y respeto institucional", ha apuntado en alusión a un procedimiento que ha reconocido que está en "fase embrionaria, recién nacido", por lo que puede durar años. A los aficionados ha querido decirles el mismo mensaje que mandó previo al ascenso a Segunda División. "Justos somos invencibles y cuando remamos en la misma dirección iremos hacia arriba", ha afirmado.