Martin Scorsese, ni gángster ni santo ni mortal

Martin Scorsese iba a ser sacerdote pero le gustaban demasiado las mujeres. Quizás, como ha confesado en varias ocasiones, podría haber sido también mafioso , porque en Little Italy los gánsteres corroían hasta la sangre azul y las cosas se arreglaban por favores o hacha en mano, como le pasó a su padre con un casero. La ley de la calle era la de la violencia. El cineasta encontró la alternativa para ser todo eso y nada en el cine, apartado de todo por un asma, recluido de la vida, forzado a mirar la de los demás a través de la ventana, su primer encuadre. Luego vendrían más a través de la cámara. La vida, al final, se abrió camino.... Ver Más