Muchos de los interceptados al volante durante estas fiestas no habían nacido o nunca habían escuchado el Si bebes, no conduzcas, el anuncio de la DGT protagonizado por Stevie Wonder para frenar las negras estadísticas de alcoholemia que hace 40 años se registraban en las carreteras españolas. Pese a las campañas de concienciación, los avisos de controles, las multas, la retirada de puntos del carné e incluso la amenaza de prisión, las cifras de quienes se ponen al volante tras haberse tomado una copa de más o haber consumido drogas son alarmantes. Lejos de contenerse, en los últimos años han ido a más y el peso de los positivos de Galicia en el conjunto del país es creciente con un fenómeno al alza, el tardeo. La comunidad gallega acumula ya casi el 30% de los denunciados por alcohol en España y el 15% por drogas.