'La Tertulia del Oviedo', en Deportes COPE Asturias: El suspenso de la dirección deportiva y la pérdida de identidad del club

La situación del Real Oviedo es crítica. El equipo es colista de Primera División y la afición, resignada, deposita sus últimas esperanzas en el mercado de invierno ante la evidencia de que la plantilla actual no tiene el nivel suficiente para lograr la permanencia. En la 'Tertulia del Oviedo' de Deportes COPE Asturias de este jueves se apela directamente a la gestión deportiva como la principal causa de la debacle. El foco de las críticas se centra en la confusa estructura deportiva del club. No está claro quién toma las decisiones, con nombres como Rafa Monge, Agustín Lleida y Roberto Suárez en el foco, pero siempre bajo la supervisión final del propietario, Jesús Martínez. "En ese global está claro que en verano les quedó grande", sentenció el analista Sergio Fernández, resumiendo el sentir general sobre la planificación de la temporada. La confección de la plantilla en verano es vista como el origen del desastre. De los once fichajes realizados, solo dos son titulares habituales, una situación que el entrenador Rafa de Diego califica de "insostenible". La sensación general es que los nuevos jugadores "no te mejoran lo del año pasado", lo que evidencia una falta de acierto alarmante en las incorporaciones. La esperanza del mercado invernal se desvanece con el paso de los días. El club busca un delantero y un extremo, pero las dos incorporaciones realizadas hasta ahora no generan ilusión en la parroquia azul. A esto se suma la complejidad de las salidas, como la oferta de Turquía por Hassan, que se enfría debido a que "negociar con los turcos tiene riesgos" por la falta de garantías en los pagos, algo que el Oviedo no puede permitirse. Sergio Fernández subraya que una dirección deportiva profesional no es un gasto, sino una inversión. Critica que el club no haya apostado por crear una secretaría técnica potente, ya que "no cuesta ni 5 millones de euros" y permitiría trabajar con una visión a largo plazo, anticipando escenarios como un posible descenso y planificando ya el mercado de Segunda División. Más allá de los resultados, la mayor preocupación es la pérdida de identidad del club, que es percibido como una "marca blanca" o una franquicia del Grupo Pachuca. Fernando Menéndez, escritor y tertuliano, afirma que a la afición se le están agotando los motivos para la esperanza. Esta sensación se agrava al no existir un modelo de juego definido: "No sabemos el estilo de juego, no sabemos el perfil de futbolista, no tenemos ni idea de nada", lamentó. La gestión de la cantera es otro punto de fricción. Pese a las promesas iniciales del Grupo Pachuca, los jugadores del filial, que compite a gran nivel en Segunda RFEF, no reciben oportunidades. Para Rafa de Diego, esta política es una muestra más de que "Pachuca está utilizando al Oviedo para ganar dinero, pero es que ya es una cosa que es descarada", una opinión que refleja la creciente desconexión entre la propiedad y una masa social cada vez más desmotivada.