Tras los excesos navideños, es habitual sentirse hinchado y con algunos kilos de más. Los turrones, comidas familiares y el desorden en los horarios pasan factura. Para abordar cómo recuperar los hábitos saludables, la nutricionista Elisa Blázquez ha compartido sus consejos en 'La Tarde' de COPE, con Pilar García Muñiz y todos sus oyentes. La experta asegura que se puede disfrutar de las fiestas y a la vez cuidarse, la clave es el equilibrio. Blázquez subraya que el principal problema tras las fiestas no es solo el exceso de dulces, sino el desorden general en las rutinas. Por ello, la primera recomendación es recuperar la organización. "Una de las cosas que pasa no es solo el exceso de un dulce o de alcohol, sino que nos desordenamos por completo", explica. La nutricionista aconseja establecer horarios fijos para el desayuno, la comida y la cena, y así evitar el picoteo constante. Para lograrlo, es fundamental llenar la nevera de alimentos saludables. La experta recomienda ir al supermercado con una lista de la compra que priorice verduras, frutas, proteínas magras como el pescado, las carnes y los huevos, y volver a los productos frescos y las legumbres. Blázquez insiste en la importancia de evitar las dietas extremas: "No toca dejar de comer, culpabilizarse, no, simplemente toca volver a lo natural". En cuanto al desayuno, Blázquez aconseja eliminar los dulces, las galletas y los cereales azucarados. Propone alternativas como una rebanada de pan integral con proteína (huevo o jamón) o un yogur con fruta y frutos secos. La nutricionista destaca la importancia de incluir proteína y grasa en las tres comidas principales para aumentar la saciedad y controlar el apetito, evitando así el picoteo entre horas. Frente a la creencia popular, los hidratos de carbono no deben ser eliminados. Blázquez aclara que son un nutriente fundamental y deben incorporarse de manera equilibrada. "No hay que demonizar los hidratos", señala. Un plato completo, según la experta, podría incluir pollo con verduras, un poco de arroz y aguacate, combinando así proteína, vegetales, hidratos y grasas saludables. Para la cena, la recomendación es que sea ligera, digestiva y temprana, idealmente unas dos o tres horas antes de dormir. En general, cenar caliente sienta mejor, por lo que las sopas o un plato sencillo como una merluza con champiñones son mejores opciones que las ensaladas muy complejas. "Los crudos a veces también son un poco más indigestos", advierte la nutricionista. Finalmente, sobre los populares ayunos intermitentes, Elisa Blázquez pide cautela y recomienda personalizarlos. Para el público general, sugiere una práctica sencilla: realizar pequeños ayunos entre las tres comidas principales, es decir, evitar picar. Aunque el ayuno "ayuda al intestino a recuperarse", insiste en que no es una regla para todos y el objetivo principal es no comer a todas horas.