La imagen Nuestra Señora de la O , con sede en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen de Lucena , fue objeto de un robo el pasado 21 de diciembre, cuando previsiblemente le sustrajeron tres anillos de notable valor material y devocional, según ha informado la agrupación parroquial que la tiene como titular. Los hechos se produjeron durante la mañana de ese domingo, antes de la celebración de la tradicional misa de las embarazadas , una de las citas más señaladas para los devotos de esta advocación mariana que tiene que ver precisamente con la Expectación del Parto, el momento en que María espera el nacimiento de Jesús . Al percatarse de la desaparición de las joyas, la agrupación parroquial puso inmediatamente el suceso en conocimiento de las autoridades, que ya se encuentran trabajando en el esclarecimiento de lo ocurrido. En el comunicado, refieren que no se trata del primer episodio de estas características que afecta a la venerada imagen. El pasado agosto, Nuestra Señora de la O sufrió otro hurto en el que fueron sustraídos dos anillos y un broche , piezas que, aunque de menor valor económico que las ahora desaparecidas, habían sido igualmente donadas por fieles y devotos y contaban con un importante valor sentimental . Desde la agrupación parroquial han trasladado un mensaje de tranquilidad, señalando que «en ninguno de los dos robos la imagen ha sufrido daño alguno», limitándose los hechos a la sustracción de las piezas ornamentales. En su comunicado, la agrupación lamenta profundamente lo sucedido y condena este tipo de actos que considera «un atentado contra el patrimonio religioso y una herida a la sensibilidad de los fieles y devotos». Asimismo, agradece la labor de las fuerzas de seguridad y confía en que las investigaciones permitan recuperar las joyas sustraídas. La imagen de Nuestra Señora de la O cuenta con una arraigada devoción en Lucena, especialmente vinculada a la protección de las mujeres embarazadas, lo que confiere a estos hechos una especial repercusión entre la comunidad parroquial y los fieles que acuden habitualmente al templo.