Las elecciones son ante todo un juego matemático donde la circunscripción –no la ley D'Hondt, que sólo es un método de asignación de escaños– ejerce una influencia determinante en el resultado. Este factor, que escapa a la percepción de muchos ciudadanos, es el que Sánchez tiene más presente en sus cálculos; de ahí su desacomplejado empeño en favorecer a los socios catalanes que sostienen su mandato. En Cataluña el bloque sanchista (PSC, los Comunes y el separatismo en conjunto) le saca a la derecha una ventaja media de treinta diputados, distancia sustancial que los adversarios deben superar en el resto de España donde, aun ganando, los diferenciales son bastante más ajustados. El actual calendario de comicios autonómicos le trae al... Ver Más